El 5G llega a España esta semana pero, ¿podrá funcionar a pleno rendimiento?

Tal y como os adelantamos a comienzo de esta semana, Vodafone ha sido la primera compañía en aventurarse a ofrecer la conectividad y el servicio de las redes 5G dentro de España, con su llegada fechada para mañana, 15 de junio.
Por su parte, otras compañías como Telefónica, Orange o MásMovil han preferido retrasar sus despligues hasta fechas relativas entre 2021 y 2022, y esperando a que «el ecosistema esté preparado para hacerlo y los clientes puedan tener una experiencia satisfactoria del 5G«.
Y es que el despliegue de Vodafone estará limitado a tan solo las ciudades de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Zaragoza, Bilbao, Vitoria, San Sebastián, La Coruña, Vigo, Gijón, Pamplona, Logroño y Santander, y con el matiz de un funcionamiento y cobertura del 50%, permitiendo alcanzar velocidades de descarga de hasta 1 GB/s y una latencia mínima de 5 ms.

Aunque estas velocidades todavía están lejos de los 10 GB/s que se espera alcanzar tras el despligue completo, la verdad es que el salto del 4G al 5G no será tan notable como lo que supuso «abandonar» las redes 3G, las cuales de hecho siguen dando servicio a día de hoy a gran parte del territorio español.
Más allá del aumento de velocidades de transferencia, la verdadera mejora de estas nuevas redes reside en su baja latencia, o lo que es lo mismo, el tiempo de respuesta a la hora de enviar o recibir datos desde nuestros terminales.

Así pues, esta nueva generación de conectividad permitirá un mejor uso de cara a la transmisión de contenidos de alta calidad, que más allá de mejorar las experiencias de música y vídeos, supone un importante paso hacia el modelo en la nube que proponen desde la industria del videojuego.

A todo esto hay que sumarle el hecho de que algunos fabricantes se están encontrando con una inesperada cantidad de problemas a la hora de integrar esta tecnología en sus terminales. Y es que tras hacerse pública la noticia de que Intel cancelaba su división de modems 5G, Qualcomm se ha situado en una posición privilegiada y de poder.

Por último, hay que tener en cuenta el enorme gasto que supone, tanto a las compañías como al propio gobierno, la creación y adaptación de las torres de telecomunicación a esta nueva red, y que por ende,podría afectar a la correcta expansión de las mismas a ciertas partes (como las zonas rurales) dentro de nuestro país.