Los hologramas con volumen tipo Star Wars ya son una realidad

Utilizando el sistema de impresión 3D, solo que aplicando la luz, la tecnología de «Project Leia» es capaz de crear imágenes tridimensionales que el cine lleva años mostrando.

Corría la década de los 70 y los espectadores se maravillaban con las tecnologías que les mostraba la ciencia ficción en un momento en el que el correo electrónico aún estaba en pañales y nadie había oído hablar de un artilugio llamado «smartphone». Pero la imaginación volaba al ver al personaje interpretado por Carrie Fisher en 3D, hablando, a color y en movimiento, un recurso que luego sería copiado para otras películas pero que no terminaba de llegar al mundo real. Hasta ahora.

Precisamente bautizado como «Project Leia», el proyecto de la Universidad Brigham Young en Utah ha basado sus desarrollos en la historia de Star Wars para crear un proyector que produce imágenes con volumen. «Siempre tuvimos en el fondo de nuestra mente la idea de que queríamos recrear ese momento», afirma Daniel Smalley, uno de los científicos responsables de la creación del primer proyector de holografías «volumétricas», según recoge The Times haciéndose eco de una publicación de la revista Nature.

Hasta ahora solo había 2D
Hasta ahora, la tecnología solo había conseguido producir hologramas en 2D (imágenes planas) que daban la sensación de profundidad. Sin embargo, si la persona que miraba la imagen no se colocaba frente a ella, perdía el efecto. Con esta nueva tecnología, basada en un sistema parecido al de las impresoras 3D, salvo que utilizan la luz para proyectar las imágenes, es posible ver recreado el objeto con volumen desde cualquier punto, como en la película de Star Wars.

Se trata de un dispositivo muy complejo que captura con láser una partícula de luz y la mueve en el aire, algo parecido a un puntero láser. Los primeros resultados son bastante simples, como el logo de la universidad o un guiño hacia la escena protagonizada por su musa, pero sin movimiento; sin embargo, se trata de un campo con una amplia proyección y margen de mejora, que se presenta como el futuro en campos como la medicina o incluso en el área empresarial.

«Las personas gastan mucho dinero en viajes de negocios simplemente para estar en la misma habitación que alguien, darse la mano, mirarse a los ojos y crear confianza. Lo bueno de esta pantalla es que físicamente ocupa la habitación contigo. No es una ilusión; está realmente allí. Si lo que es realmente importante es el contacto visual y la sensación de presencia en la habitación, esta podría ser una forma barata de hacerlo», afirma Smalley, quien augura que esta tecnología podría estar lista en poco tiempo.