ERRORES MÁS COMUNES EN EL CURRÍCULUM

Carencia de fotografía
Muchos currículums no incluyen fotografía, lo cual es un error. Del mismo modo, otro tanto por ciento incluyen una foto inapropiada.
Nuestro curriculum debe ser reflejo de nuestra profesionalidad, ya que eso es lo que pretendemos transmitir al empresario o seleccionador al que va dirigido y, por ello, tan importante es incluir una buena fotografía como que ésta sea lo mas profesional posible, descartando fotos tipo, instagram, facebook o con un look informal, más propias de andar por casa o de momentos de ocio. Ten en cuenta que este elemento será, con mayor o menor acierto, uno de los más llamativo de nuestro curriculum. Una imagen vale más que mil palabras.
No incluir la fecha de nacimiento o la edad
Al igual que no incluir una fotografía, omitir la edad resta atractivo y reduce la visibilidad de nuestro currículum. Es cierto que tanto la imagen como la edad no debieran ser factores determinantes en un proceso de selección y que debiéramos ser elegidos en función a nuestra valía, traducida en experiencia y formación, pero más cierto es que los seleccionadores tienen muy en cuenta estos pequeños detalles, sobre todo si la edad esta ligada a poder recibir bonificaciones o subvenciones a la contratación.

Dirección de correo electrónico poco profesional
Debes pensar en cómo te gustaría que apareciese tu dirección de correo electrónico en tu tarjeta de visita. Huye de diminutivos, motes, seudónimos, personajes de ficción o similares. No se trata de ser original, sino, más bien, profesional. Por ello intenta que en ésta consten tu nombre y apellidos, ya sea combinando con guiones bajos o puntos. Hay diversas opciones. Encuentra la más adecuada.

Falta de descripción detallada de nuestra experiencia laboral
En muchos casos las personas se limitan a enunciar el cargo y la empresa, lo cual no resulta de gran ayuda a los posibles seleccionadores, ya que no aporta mucha información. Es recomendable concretar algo más sobre las funciones y responsabilidades del cargo desempeñado e incluso incluir aportaciones y logros a los puestos. Puedes leer mas sobre este tema en las recomendaciones que te damos de como elaborar un CV.

No estar actualizado o no reciclarse
Es preciso demostrar que somos personas inquietas y activas. Todo vale a este respecto, tanto cursos de formación como cualquier tipo de actividad profesional tipo congresos, conferencias, autoaprendizaje, etc., por insignificante que parezca. También puedes demostrarlo con proyectos personales, colaboraciones en blogs o grupos on line, ONGs, ayudar a un familiar o amigo en su empresa, etc. No te importe incluir esta información en tu curriculum si crees que puede aportar un valor.

Un curriculum no adecuado al puesto solicitado
Te recomendamos que tengas un único currículum con toda la información y que crees copias por cada puesto de trabajo, de este modo, podrás borrar información poco relevante, cambiar de lugar la información en función del puesto de trabajo, etc., sin miedo a perder datos. Destaca de un modo especial (por ejemplo en negrita) toda aquella información que te soliciten en la oferta de empleo y que cumples, tipo: títulos de formación, nombre de los puestos, nivel de los idiomas, conocimientos informáticos concretos y competencias.

Falta de coherencia
Dedica un rato a verificar y ordenar las fechas tanto de tus trabajos como de cualquier formación académica y complementaria. La incoherencia resta credibilidad y por tanto las opciones de logro. No te limites a hacer constar sólo el año, se más especifico e incluye el mes de incorporación o finalización del contrato.

Descuidar la ortografía
Este error es suficiente para descartar a un candidato que, en principio, pudiera ser idóneo para el puesto solicitado. Empieza a cuidar la ortografía en tu vida cotidiana y consulta lo que sea necesario para evitar este tipo de errores.